Por Jon Fernández Mur (@Mur_98)
Puede que lo que vaya a escribir a continuación suene cursi, excesivamente sentimental. ¿Y qué? La vida está para sentir, y poner límites a ello no tiene sentido alguno. Ya vivimos demasiado condicionados como para estar autocondicionándonos más. Ni los hombres de verdad no lloran ni las mujeres de verdad son princesas.
Está de moda decir que no nos importa lo que digan y piensen de nosotros, cuando es siempre mentira. Nos importa. En mayor o menor grado, pero lo hace. Pero, ¿merece la pena actuar de una manera ficticia en la que no estemos cómodos, sin ser nosotros mismos, para que el pensamiento de la gente hacia nosotros cambie? Parece que sí, ya es que lo que todo el mundo hace. Si todos lo hacen, por algo será. Aunque, recordad, que la mayoría no siempre lleva razón. Hitler recibió millones de votos en unas elecciones democráticas. Engañando a la gente, sí. Pero, ¿quién nos asegura que no estamos siendo engañados nosotros cuando cambiamos nuestra forma de ser porque creemos que es lo mejor? Nadie lo puede hacer. Aunque, por si acaso, más vale seguir a la mayoría. Ese si acaso podemos sustituirlo por miedo. Tenemos miedo de nosotros mismos, de nuestra forma de ser, de la cuál nos avergonzamos. La ocultamos y nos comportamos de una manera irreal por miedo a la soledad y a que nos mire mal gente que, en realidad, no nos cae del todo bien. Gente que nos juzga, y que incluso se cree superior. La gente que, probablemente, nos engaña.
Pero no son solo ellos. La publicidad y el marketing siempre han servido para manipular. Para pensar que vestir de esa manera es la correcta, y, de esa manera, sigamos a la mayoría. Esa es la gran mentira de la moda. Lo que quieren no es hacernos sentir bien, sino ganar dinero.
Siguiendo el hilo de lo que pensamos, lo que queremos pensar, y lo que quieren que pensemos, creo que hay que tener en cuenta una cosa. Las personas a las que no conocemos quizá no son tan fantásticas como las imaginamos. Cuando miras algo o a alguien con buenos ojos, ocultas a tu mente los errores que pueda tener, y solo te fijas en lo fantástica que es una de sus características. Coges esa y extrapolas su brillantez al resto de aspectos, los cuales no conoces. Puede que sean así, pero lo normal es que no. Las fantasías siempre superan la realidad. Centrándonos en las personas, a lo que me refiero es a que, por ejemplo, los ídolos que tan perfectos imaginamos, en realidad no son así. Pero no es solo aplicable a los ídolos, sino a todas aquellas personas de las que llegamos a vivir pendientes antes de conocerlas, e incluso sabiendo de la dificultad que entraña alcanzar ese punto.
De todas formas, yo no pretendo engañar a nadie. Yo caigo en estas trampas como cualquier persona normal, pero quiero darme cuenta de que no tendría porqué ser así. Aunque después de ello siga actuando de la misma forma. Tenemos tendencia a seguir igual, porque, quizás nuestra situación no es tan mala como llegamos a pensar, o, simplemente, porque tenemos miedo a empeorar. Nos cerramos y nos entran los nervios y la vergüenza. Malditos sean.
domingo, 26 de julio de 2015
miércoles, 22 de julio de 2015
Casi nunca digas nunca
Por Jon Fernández Mur (@Mur_98)
"Es verdad que todo tiene solución, menos la muerte. Y que basta con plantear bien el problema y actuar y la solución saldrá a la vista. A veces tarda, pero siempre aparece."
-Rosa Rossi (1928-2013)
Nunca es un término del que se abusa mucho hoy en día. Es difícil saber hasta que punto nuestras propias historias pueden cambiarnos y dar a nuestras vidas una dirección opuesta. Pasar de no a sí es algo que puede ser inconcebible en un momento dado, pero que es una posibilidad real. Y por ínfima o nula que parezca, es mejor no atarnos de pies y manos y no pronunciar la palabra nunca.
| No sabes dónde acaba el camino |
Respecto a la cita de Rosa Rossi, con la que se puede estar de acuerdo o no, me gustaría realizar un pequeño matiz, ya que no voy a hablar tanto de soluciones sino de variaciones. Es decir, que todo puede cambiar, menos la muerte. Estimado lector, pensarás ahora que jamás cambiarás de equipo de fútbol bajo ningún concepto, en el caso de que tengas pareja que nunca la dejarás y que no te plantearás en ningún momento de tu vida alguna locura que se te esté pasando por la cabeza. No estés tan seguro.
Es cierto que habrá cosas que nunca cambiarán, pero no podemos saber cuáles serán a ciencia cierta. Ocurren situaciones inesperadas e incluso dramáticas que producen variaciones rápidas, así como otros cambios más progresivos en los que pueden influir desde la gente que nos rodea hasta, simplemente, el paso del tiempo.
Yo también abuso del nunca. Y sigo aquí, no me ha pasado nada. Pero más que como una cuestión de términos quiero plantearlo como una manera de enfocar la vida. La conclusión podría ser que hay que estar abiertos a los cambios. Que no tienen porque ser malos. No hay que cerrarse puertas, ya que tanto situaciones como personas están cambiando constantemente. Lo que hoy es un no, no tiene que ser obligatoriamente un nunca. Porque nadie sabe qué nos deparará la vida en el futuro.
Tomado íntegramente de InfoDeporte, dónde fue publicado el 21 de julio de 2015. Comparto este texto mío en mis dos blogs, ligeramente modificado.
Tomado íntegramente de InfoDeporte, dónde fue publicado el 21 de julio de 2015. Comparto este texto mío en mis dos blogs, ligeramente modificado.
Bienvenidos
Por Jon Fernández Mur (@Mur_98)
Para pensar y reflejar mis pensamientos. Para ello creo este blog, ya que con hablar de fútbol no parece bastarme. He venido dándome cuenta de ello últimamente, pero antes quería probar, ver si era capaz de ello. Ayer lo hice, y visto el resultado, me han hecho decidirme. Sí, me han empujado. Y aquí me tenéis, por si no tuvieseis suficiente con leer lo escribo sobre deporte.
En la vida hay muchas más cosas, y todas aquellas que ocurran fuera de los terrenos de juego encontrarán aquí su espacio. Espero que disfrutéis leyéndome aquí, y os invito a seguir haciéndolo en InfoDeporte. Blogs diferentes y totalmente complementarios. Y el título, más claro no puede ser. Dejadme pensar. Sobre temas filosóficos y actuales. Sobre el dinero y el amor. Sobre la vida.
Para pensar y reflejar mis pensamientos. Para ello creo este blog, ya que con hablar de fútbol no parece bastarme. He venido dándome cuenta de ello últimamente, pero antes quería probar, ver si era capaz de ello. Ayer lo hice, y visto el resultado, me han hecho decidirme. Sí, me han empujado. Y aquí me tenéis, por si no tuvieseis suficiente con leer lo escribo sobre deporte.
En la vida hay muchas más cosas, y todas aquellas que ocurran fuera de los terrenos de juego encontrarán aquí su espacio. Espero que disfrutéis leyéndome aquí, y os invito a seguir haciéndolo en InfoDeporte. Blogs diferentes y totalmente complementarios. Y el título, más claro no puede ser. Dejadme pensar. Sobre temas filosóficos y actuales. Sobre el dinero y el amor. Sobre la vida.
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