jueves, 8 de septiembre de 2016

No entendemos

Poca duda cabe de que el animal capaz de hacer mayor daño al ser humano es, paradójicamente, el propio ser humano. La voluntad de autodestrucción parece ir en los genes de nuestra especie, ya que, a pesar de los millones de años que llevamos sobre el planeta, aún no hemos conseguido corregirnos.

Muchas veces las posturas de otras personas son incomprensibles para nosotros. No somos capaces de entender a la gente que piensa diferente. Y nos enfadamos con ellos.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que nosotros hablamos desde una determinada cultura y desde una determinada clase social. Si vamos más allá, nos daremos cuenta de que cada persona mantiene ideales parecidos pero distintos, debido a matices que se van formando a través de las experiencias individuales. Dudo mucho que dos individuos puedan coincidir al cien por cien en cuanto a todos los aspectos que construyen nuestra sociedad, tanto a nivel global, planetario; como a niveles más pequeños, como un país, un pueblo, un barrio o una comunidad de vecinos.

Con más de siete mil millones de puntos de vista diferentes, de ideas diferentes, es lógico que las cosas nos parezcan incomprensibles. Pero, ¿intentamos comprenderlas? Cada hecho viene precedido y originado por unos motivos, nos gusten esos motivos o no. Muchas veces no nos paramos ni a pensarlos, y otras veces, simplemente, pasamos de ellos porque no nos gustan. Es más sencillo atribuir la culpa a la mala fortuna o a la ignorancia del resto.

Esto vale para absolutamente todo. Desde la política hasta la religión, pasando por las costumbres de las culturas y los entretenimientos que busca cada uno para su vida.

No entendemos a los que votan al PP, el partido más corrupto.
No entendemos a los que votan a Podemos, el modelo que tiene a Venezuela en la ruina.
No entendemos a los independentistas, que quieren romper la unidad de la nación.
No entendemos a los que no votan y luego, encima, se quejan.
No entendemos a los que votan a partidos minoritarios, porque no sirve para nada.
No entendemos a los cristianos, que son todos unos carcas.
No entendemos a los musulmanes, una religión que degrada a la mujer.
No entendemos a los ateos, que solo quieren vivir y gozar. Son irresponsables e irrespetuosos.
No entendemos a los que declaran a Hacienda pudiendo no hacerlo, menudos pringaos.
No entendemos a los que evaden impuestos, vaya panda de sinvergüenzas.
No entendemos a los que, como yo estoy haciendo, usan el masculino para referirse a todos (y todas)
No entendemos a las feminazis que usan el femenino. Qué ganas de tocar las pelotas.
No entendemos a las chicas que enseñan demasiado (para nuestro criterio, claro)
No entendemos a las que llevan burka. Las obligan a ello. Enseñan demasiado poco. A su país, hombre. Que si tú vas allí, a ver cómo te tratan. Te ponen burka, seguro.
No entendemos a los que huyen de las bombas. O igual sí, pero no los queremos aquí. Buscaros la vida, chavales.
No entendemos a los inmigrantes. ¡Volveos a vuestros países, anda! Que venís aquí a robarnos el trabajo a los españoles.
No entendemos a los amantes de las corridas de toros, malditos sanguinarios.
No entendemos a los animalistas tocapelotas que vienen a jodernos la fiesta nacional.
No entendemos a los terroristas que ponen bombas y destrozan y arrebatan vidas en nombre del islam.
No entendemos a los que bombardean Siria, ¡que también matan civiles, coño!
No entendemos a los que no quieren bombardear Siria. Ya veréis cuando nos pongan una bomba, ya...
No entendemos que, en un país democrático, Otegi no pueda presentarse a las elecciones. ¡Libertad!
No entendemos que Otegi pretenda presentarse a las elecciones. ¡Terrorista!
No entendemos que la gente prenda fuego a los bosques con el único objetivo de hacer daño.
No entendemos que la gente se implique en causas sociales, si solo se van a llevar disgustos.
No entendemos que haya personas que no se impliquen con nada, pasen de todo, y vivan por y para ellos mismos.
No entendemos que Lorca siga en una cuneta, como muchísimos otros más. Nos debería dar vergüenza.
No entendemos que quieran abrir las fosas comunes, si es una herida que ya está cerrada
No entendemos que las chicas tengan relaciones como y cuando quieran. ¡Frescas! (por no decir otra cosa)
No entendemos que se niegue la discriminación hacia la mujer, cuando es evidente su existencia, cuando la violencia machista, presente en tantos ámbitos, es una de las mayores lacras de nuestra sociedad.
No entendemos que nos estén dando el coñazo con que existe la discriminación hacia la mujer, si somos todos iguales.
No entendemos que la educación, en pleno siglo XXI, siga teniendo un modelo excluyente en el que el dinero de cada uno es importante.
No entendemos a los vagos que se quejan de la educación pública. ¡Pero si no pagan!
No entendemos que haya gente muriéndose a la espera de un tratamiento.
No entendemos que haya que esperar casi un año para operarse.
No entendemos a la gente que se queja de la sanidad pública. ¡Que se paguen el igualatorio!
No entendemos que Donald Trump pueda ganar unas elecciones en el país más importante del mundo. Los americanos son idiotas, tanto comer en el McDonald's les ha sentado mal.
No entendemos que nuestros mayores tengan que vivir recibiendo una miseria al mes, después de todo lo que han hecho por nosotros.
No entendemos que el fútbol sea tan importante.
No entendemos que haya gente a la que no emocione el fútbol.
No entendemos que la gente alabe la recuperación económica cuando el país es mucho más desigual que antaño.
No entendemos que la gente critique la recuperación. Estamos saliendo de la crisis.
No entendemos que la gente no adore a Amancio Ortega, es el ejemplo que todos debemos seguir. Un triunfador que salió de la nada.
No entendemos que la gente adore a Amancio Ortega, que explota niños en pos de su riqueza personal.
No entendemos a los comunistas, que defienden un sistema que solo acumula fracasos.
No entendemos a los capitalistas, que defienden un sistema excluyente y egoísta.
No entendemos que haya gente que no sepa si Ortega y Gasset son una o dos personas, y que su ignorancia les proporcione dinero y fama.
No entendemos que a la gente no le apene ver marchar a jóvenes preparados.
No entendemos que la gente vea Sálvame.
No entendemos que las cadenas de televisión apuesten solo por chicas guapas.
No entendemos que la gente se preocupe por la oración anterior.
No entendemos a la gente que lleva una pulserita de España en la muñeca.
No entendemos a la gente que no lleva una pulserita de España en la muñeca
No entendemos nada con lo que no estemos de acuerdo.

Y como no entendemos, odiamos.

Odiamos a Mariano Rajoy y a los ineptos que le votan.
Odiamos a Pablo Iglesias y a los perroflautas que le votan.
Odiamos a Artur Mas, Gabriel Rufián y todo aquel que se declare independentista.
Odiamos a los musulmanes.
Odiamos a Amancio Ortega.
Odiamos demasiado.

Soy de los que opinan que ninguna acción se lleva a cabo porque sí. Quizá porque de pequeño me grabaron a fuego en la mente aquello de que "porque sí no es una razón", pero la cuestión es que todos los hechos y pensamientos tienen detrás una justificación en la experiencia propia de cada individuo.

Estoy seguro de que de todas las oraciones arriba presentes, todo el mundo va a estar de acuerdo con algunas y completamente en desacuerdo con otras. Pero son cosas que oímos por la calle. Que vemos a nuestro alrededor. Hay gente que piensa de todas esas maneras. Y tienen algún motivo para hacerlo. Podemos pensar mucho y estar convencido de que nuestras ideas son las correctas, las mejores para todos. Pero hemos de aceptar que no todo el mundo piensa así.

Probablemente lo que necesitamos sea que vuelva Platón, que instauremos un gobierno de sabios como él proponía, y que partiendo de esa base avancemos hacia una mejor sociedad en términos globales, en la que el ser humano no se haga tanto daño a sí mismo. Porque por nuestra cuenta, no entendemos a los demás. O, mejor dicho: no queremos entender a los demás.

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